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Entrevista al Caixer Senyor PDF Imprimir Correu
Aterrizó en Menorca el viernes procedente de Sevilla y, apenas unas horas después, ya está metido de lleno en los preparativos de Sant Joan. Ayer para expresar sus sentimientos previos a Ultima Hora Menorca  y hoy para reunirse con los miembros de la Junta de Caixers, dar sus últimas recomendaciones a todos los cavallers de la qualcada y visitar el predio de Binicanó, donde esta tarde va a celebrarse la primera rentada des be. Luis de Olivar O’Neill (Madrid, 1965) ha dejado por unos días sus obligaciones como director gerente de la Fundación BIACS (Bienal Internacional de Arte Contemporáneo) de la capital hispalense para hospedarse en Ca n’Olivar de davant l’Església y reencontrarse con las sensaciones de su primera participación en las fiestas, en el bienio 1988-89, cuando representó a su padre en la qualcada. El Caixer Senyor promete vivir cada momento con intensidad. «Disfrutar, porque eso lo nota la gente».
-A usted que vive del arte, ¿qué le parecen las casas señoriales de Ciutadella?
-Tenemos la suerte de contar con gran cantidad de casas con una variedad de estilos, desde los más afrancesados, como éste, a los de estilo inglés. Todos tienen su carácter, aunque es el conjunto lo que me parece una maravilla.
-¿Cómo ha sido el cambio de Sevilla a Ciutadella?
-Como una confrontación de mundos. Piense que paso de llevar la Bienal Internacional de Arte Contemporáneo, con las últimas tendencias de vanguardia, a entrar de lleno en las fiestas de Ciutadella, que evocan una costumbre histórica. Paso de lo más moderno a lo más ancestral.
-Pero estos días reside en una de las pocas casas señoriales que son habitadas durante todo el año.
-Y me encuentro perfecto. Como en mi propia casa.
-¿Cómo ha sido su preparación desde que le nombraron Caixer Senyor?
-Lo primero que se me vino a la mente fue que debía empezar a montar a caballo, a hacer piernas. Pero también a contactar con la Junta de Caixers y ver cómo se habían hecho las cosas en años anteriores. Poco a poco, te vas metiendo en la planificación y coordinación de las fiestas, aunque al principio no eres consciente de los muchísimos puntos que debes tocar. Desde quién pinta las carotes, quién va a coger las cañas, Sa Convidada, quién te va a servir las begudes, la indumentaria...
-¿Pidió ser Caixer Senyor o se lo propusieron?
-Me lo propusieron muchas veces, pero esta vez me venía bien por diversas circunstancias. Ocupo un alto cargo en Sevilla pero, desde que monté por primera vez sustituyendo a mi padre, tenía mucha ilusión por volver a participar. También mi mujer, a quien le encantan las fiestas y sabe lo que representa Sant Joan para nuestra familia. Mi mujer, mi tío José María y mi primo Simón me animaron y no dudé en aceptar. Es un buen momento para mi familia, porque todos son mayores y no conviene dejar pasar el tiempo.
-¿Qué diferencias encuentra respecto de su primera participación?
-Pues que entonces, con 21 años, me lo prepararon todo y ahora, con 41, lo hemos tenido que preparar todo entre mi mujer y yo.
-En la última reunión de la Junta de Sant Joan se pidió lo que casi siempre se comenta, pero pocas veces se cumple; que durante las visitas del Diumenge des Be no se salga del casco antiguo.
-Esa es mi intención. Pero si surge un compromiso de Sa Capellana o de un Caixer Pagès, ¿qué le dices?, ¿que no puedes ir a visitar su casa? Quienes sufrimos tantas visitas somos los componentes de la Junta de Caixers, que debemos andar más. Si he tomado alguna decisión, ha sido siempre para favorecer a la Junta de Caixers, no a mi mismo. Todas mis decisiones en el bienio serán a favor del pueblo y de quienes participan en las fiestas.
-Hoy ya sólo falta una semana para celebrar el Diumenge des Be.
-Un día formidable, pues vas como invitando a la gente, viendo como vibra. El cosquilleo te envuelve.
-¿No resulta más duro que los días de qualcada?
-Nosotros llevamos una actividad muy frenética en Sevilla. Las dos veces que estuve en el Diumenge des Be, al volver, me dí una ducha y salí por la noche. La gente aquí es tan abierta y entregada que el día se me hace agradable. -Tras el precedente del año pasado, ¿cómo espera que transcurran esta vez los Jocs des Pla?
-Hay que tomar medidas para que mejoren las cosas. Disponemos de un folleto informativo que se distribuirá a la salida de aviones y barcos, el próximo año se instalará una pantalla gigante... Hay que intentarlo todo, aunque unos años funcionará y otros no. Lo que no puede hacerse es cerrar la puerta a la llegada de visitantes, pues ninguno tenemos potestad para impedirlo. La principal medida que sí podemos tomar es lograr que los ciutadellencs respetemos la fiesta y hacer que los visitantes hagan lo propio. En El Rocío, son los mismos salmonteños quienes se encargan de respetar las fiestas ante los demás. Respetar implica cuidar la imagen del Rocío, que aquí somos los caixers. Si no empezamos a respetarnos nosotros mismos, no nos va a venir a respetar nadie.
-¿La creciente afluencia puede hacer que Sant Joan muera de éxito?
-Indudablemente, sobre todo si empezamos como el año pasado, con la música a todo meter. Yo soy el primer juerguista del mundo, pero todo tiene su momento. Si empezamos a desvirtuar la fiesta, pasará como en otros eventos, que acaban desapareciendo.
-¿Le parece preocupante que la familia Vivó Salort haya decidido no abrir su casa este año?
-No creo que sea preocupante para las fiestas. Es un hecho aislado que comprendo, pero el Ajuntament va a hacer un esfuerzo para que se intenten respetar las fiestas y a los ciudadanos.
-El año pasado, el Caixer Senyor tuvo que subirse a la tarima para pedir que se abriera paso en Es Pla.
-Yo no lo voy a hacer, aunque el respeto del que hablo pasa, por ejemplo, por intentar abrir pasillo en las corregudes. Hay que dejar que la fiesta sea lucida para la gran mayoría. Por veinte o treinta que no remen en esa dirección, no podemos perjudicar a miles de personas. A mi me encantaba la idea de la pantalla gigante, pues así muchísima gente mayor o con niños podrían ver las corregudes perfectamente y sin masificar Es Pla. Este año confío en el empuje de los Amics de Sant Joan y sus folletos informativos. Cualquier labor que se acometa desde el corazón y no sea para sacar un beneficio propio, sino para todo el pueblo, resulta positiva.
-¿Cómo pueden respetar la fiesta los cavallers?
-A nosotros nos toca respetar los tiempos, esto es, ir coordinados, sin que cada uno vaya por libre. Si alguno se sale de la qualcada, nos está retrasando a todos. Vamos a intentar cumplir los horarios.
-Que no es fácil.
-Resulta complicado, pero algo habrá que hacer.
-Cumplir el horario, no recortar caragols... Es difícil contentar a todo el mundo.
-Como Caixer Senyor, tomas las decisiones al momento. Las improvisas y consultas con los caixers pagesos, pero procuras ir siempre a favor de la fiesta.
-La Junta de Sant Joan ha debatido la conveniencia de eliminar el primer paso por Santa Clara de la mañana del día 24 para no tener que reducir el posterior caragol a una sola vuelta. ¿Es partidario de hacerlo?
-En principio, no pienso eliminar nada. Prefiero hacer todas las vueltas y más, si se puede. Es lo que hice cuando monté en sustitución de mi padre. Si vamos coordinados y con tiempo, fenomenal, pues para eso están las fiestas.
-¿Qué opina de la reducción del número de cavallers que se viene registrando estos últimos años?
-Es una consecuencia de la crisis del campo. Los payeses abandonan y quedan las fincas productivas. Espero que el descenso obedezca a eso y no al hecho de que yo monte (risas). La crisis del campo no es exclusiva de Menorca, pues se da a nivel europeo. Sólo cabe ver el trabajo ímprobo que hace mi tío José María en renovar las fincas, pues supone un esfuerzo y una inversión económica tremenda. Ante todo, se intentan maximizar los recursos de cada lloc, ya que esta es la tendencia imperante a nivel internacional.
-¿A qué le teme?
-No hay ningún momento al que le pueda tener un temor especial, simplemente porque no me ha dado tiempo a pensarlo. Soy una persona lanzada en la vida y no le temo a casi nada.
-¿Qué momento aguarda con mayor ilusión?
-La entrada en Es Born, o Sa Convidada, que haré en menorquín. Aunque también me apasionan Sant Joan de Missa, Santa Clara... Disfruto del conjunto. Ir contento es muy importante para mi familia y para mi. Daré todo lo que pueda.
-¿A quién ha invitado de un modo especial?
-A nadie. Este año guardamos luto, porque han muerto cinco miembros de la familia. Así que, como Sant Joan no sabe de lutos, de puertas para afuera vamos a hacer toda la fiesta del mundo pero, de puertas para adentro, respetaremos a los familiares. Por eso, no he invitado a nadie a la Beguda. Espero poder hacerlo en años venideros, pues en éste se impone el respeto.
-¿Hay suficientes caixers senyors en la recámara?
-Muchísimos.
-¿Más que capellanes?
-Muchos más. No hay ninguna crisis. Aunque no vivan en sus casas, siguen manteniéndolas.
-¿Apoya la idea de crear una fundación exclusiva para los caixers senyors?
-Crear una fundación me parece formidable, pero primero cabrá analizarla. Puede ser algo positivo.

David Marquès / Ultima Hora 11.06.2006
 
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